Estos cánones se han crecido por medio de la discusión canonologíca y el convenio de parte de las autoridades religiosas de sus convicciones correspondientes y denominaciones. Los creyentes piensan que los libros canónicos que poseen inspiración divina o como una manifestación de la historia autorizada de la relación entre Dios y su pueblo. Ciertos textos, como los evangelios judeocristianos han sido excluidos de varios cánones en total, no obstante, muchos textos en controversia considerados no canónicos o inclusive apócrifos[i] por algunos se consideran bíblicos apócrifos, deuteronómicos o canónicos totalmente por otros. Existen disimilitudes entre el Tanaj judío y los cánones bíblicos cristianos pese a que el Tanaj formó la base para el Antiguo Testamento[ii] cristiano y entre los cánones de las diferentes denominaciones cristianas. Los diversos criterios y procedimientos de canonización dictaminan lo que las diversas comunidades piensan como escritura inspirada. En ciertos casos donde se han aglomerado diferentes niveles de inspiración escritural, se vuelve sensato debatir textos que solamente poseen un estatus elevado dentro de una tradición especifica. Esto se vuelve aún más complicado cuando se consideran los cánones abiertos de las diferentes sectas tales como Los Santos de los Últimos Días[iii] que comúnmente se tienen en cuenta como contrarias del cristianismo bíblico, también del judaísmo y las revelaciones escriturales supuestamente dadas a diversos lideres durante los años dentro de esta organización.

Notas

[i] Para mayor alusión acceder a https://wol.jw.org/es/wol/d/r4/lp-s/2012248.

[ii] Se compone de Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio.

[iii] Para mayor mención acceder a https://www.lds.org/?lang=spa. Fundada el 6 de abril de 1930 por Joseph Smith Jr.

En la próxima entrega iniciaremos la serie sobre los cánones judíos.

Dios les bendiga

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