Los evangélicos ven la Biblia como un producto puramente humano, no obstante, supervisado por el Espíritu Santo, conservando las obras de los escritores del error sin descartar sus intranquilidades, situaciones o estilos determinados. Esta participación divina, dicen admitió que los escritores bíblicos se comunicarán sin dañar el mensaje de Dios, tanto a los receptores cercanos de los textos y a los que vendrían posteriormente. Ciertos evangélicos han etiquetados el punto de vista conservador o tradicional como “inspiración verbal, plenaria de los manuscritos originales”, con lo que desean manifestar que cada palabra no solamente las ideas o conceptos generales fueron seleccionados significativamente bajo la supervisión divina.

Los evangélicos reconocen la existencia de cambios textuales entre las narraciones bíblicas de los eventos y alocuciones supuestamente iguales. Ven estos como complementos, no contradictorios y los explican como los distintos puntos de vistas de los diversos escritores. Como, por ejemplo, el Evangelio de Mateo[i], el Evangelio de Lucas[ii] y el Evangelio de Marcos[iii] poseían el propósito de comunicar la palabra de Dios a los judíos, griegos y romanos respectivamente.

Notas

[i] Para mayor alusión acceder a http://www.sanpablo.es/libro-pueblo-de-dios/la-biblia/nuevo-testamento/evangelio-segun-san-mateo.

[ii] Para mayor mención acceder a http://www.sanpablo.es/libro-pueblo-de-dios/la-biblia/nuevo-testamento/evangelio-segun-san-lucas.

[iii] Para mayor referencia acceder a http://www.sanpablo.es/libro-pueblo-de-dios/la-biblia/nuevo-testamento/evangelio-segun-san-marcos.

En la próxima entrega de la serie esperen la parte final de esto.

Dios les bendiga

Teología cristiana 2018©

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