Dentro del idealismo[i] y del humanismo del Renacimiento, las polémicas sobre la actividad colonial de España en el Nuevo Mundo están muy bien simbolizadas. El monje dominico Bartolomé de las Casas[ii] fue el primordial promotor, que poseía como fundamentos básicos que la guerra es irracional y contraria a la civilización; esa fuerza no poseía que utilizarse contra los nativos, porque inclusive el diálogo forzado al cristianismo es censurable; que la irrazonable y la libertad del hombre reclamar que la religión y todas sus otras maneras se instruya por medio de un conversación suave y afable.

El surgir nuevamente del nuevo espíritu del Renacimiento está encarnado por Francisco de Vitoria[iii] teólogo dominico, profesor de Salamanca[iv] que rehusó todo razonamiento fundamentado en consideraciones metafísicas puras porque estaba a favor del aprendizaje de los dilemas reales propuestas, por la vida política y social moderna. Fue uno de los primeros en instaurar las ideas básicas de la ley internacional moderno, fundamentándose en la regla del derecho natural. Afirmó el albedrío básico, como la libertad de expresión, la comunicación y el comercio. Pero estas libertades eran relacionadas a la humanidad, dentro de las cual los nativos no eran considerados porque eran comunidades subdesarrolladas, sin estructuras políticas ni comercio. En efecto, protegió por un método de orden en el que las etnias inferiores debían ser gobernadas por etnias superiores una sabiduría fundamentada en el servilismo natural y así, si los países incivilizadas se rechazaba a sujetarse espontáneamente, la contienda era legítimamente ética.

Notas

[i] Para mayor alusión acceder a http://conceptodefinicion.de/idealismo/.

[ii] Para mayor mención acceder a https://www.biografiasyvidas.com/biografia/l/las_casas.htm.

[iii] Para mayor referencia acceder a https://www.biografiasyvidas.com/biografia/v/vitoria.htm.

[iv] Para mayor alusión acceder a https://www.salamanca.es/es/.

Dios les bendiga

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