Aunque ellos fueran severamente discriminados y regulados en rendir culto, movimiento, propiedad, reparación de edificios y etcétera, en el periodo árabe tolerado la presencia de las comunidades cristianas y judías en Jerusalén con la demografía judía dando mayores beneficios y libertades. No obstante, las comunidades, principalmente los cristianos fueron en sustancia ciudadanos de segunda clase, prohibidos de proselitismo[i], rendir culto fuera de ubicaciones específicas, limitados en las áreas donde podían viajar, forzado a inclinarse ante las mezquitas musulmanas e imanes[ii], cargados a usar ropa específica, ordenados a abrir paso en las calles a los musulmanes y limitados en el número de peregrinos permitidos a visitar los lugares Sagrados. El emperador Carlomagno inició el antecedente de la influencia de Europa occidental en la región bajos los diferentes tratados con los Califas la protección franca para los peregrinos.

Con el descenso del Imperio carolingio en el 888 en siglo 9 otro periodo de persecución por los musulmanes comenzó. No obstante, los bizantinos recuperados ocuparon este vació ya medida que el Imperio se propagó bajo las cruzadas Bizantinas, los cristianos fueron nuevamente permitidos a peregrinar a la ciudad.

Notas

[i] Para mayor acepción acceder a http://dle.rae.es/?id=UQAJB1T.

[ii] Para mayor acepción acceder a http://dle.rae.es/?id=L0MvbBn.

Dios les bendiga

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